LA MUERTE DE LOS 12 APÓSTOLES


Una de las cuestiones más comentadas y debatidas acerca de los apóstoles de Jesús, es la forma en la que murieron.

Sabemos que, tras la resurrección de Jesús y a petición suya, los apóstoles se disgregaron para transmitir el mensaje de su maestro.

¿Pero tuvieron una vida fácil y una muerte tranquila?

Hoy os traemos un texto que recoge las versiones fundamentales de la muerte de los apóstoles, y os adelantamos que la Biblia solo relata el martirio de Santiago el Mayor y la muerte de Judas Iscariote. El resto de los textos provienen de la tradición cristiana primitiva, relatos históricos y textos apócrifos, los cuales indican que casi todos los apóstoles sufrieron muertes violentas por su fe.

 


Pedro (Simón Pedro)

El primer Papa de la Iglesia Cristiana fue crucificado boca abajo en Roma, por orden de Nerón. Pidió expresamente a sus verdugos morir de esta forma, ya que no se consideraba digno de morir igual que Jesús. El lugar exacto de su crucifixión fue guardado por la tradición.

 

Andrés

El primer discípulo de Jesús fue martirizado en Patras (Grecia) y crucificado en una cruz con forma de 'X' (llamada a partir de entonces “cruz de San Andrés”). Según la tradición, no se utilizaron clavos para fijarlo a la cruz, sino cuerdas para atarlo. Esto provocó que su agonía se prolongara, permitiéndole predicar y dar testimonio de su fe a la multitud durante dos días completos antes de fallecer.

 

Santiago el Mayor

Habiendo predicado en Hispania, volvió a Jerusalén, donde fue decapitado en Jerusalén alrededor del año 44 d.C.. Su ejecución fue ordenada por el rey de Judea, Herodes Agripa I, en el marco de una fuerte persecución contra los primeros cristianos. Este trágico suceso lo convirtió en el primer apóstol mártir del cristianismo.

 

 Juan

Según la tradición, fue el único que sobrevivió a un intento de ejecución (sumergido en aceite hirviendo) y murió de causas naturales a avanzada edad en Éfeso. San Juan fue el único de los doce apóstoles que murió pacíficamente.

 

Felipe

Tras ser arrestado por predicar el Evangelio, fue torturado y crucificado cabeza abajo en Hierápolis (actual Turquía). Además, fue lapidado (apedreado) por la multitud mientras estaba en la cruz.

 

Bartolomé

El apóstol Bartolomé sufrió uno de los martirios más brutales de la historia primitiva. Fue desollado vivo y luego decapitado en Armenia, por orden del rey Astiages, tras convertir a su hermano.

 

Mateo

Mateo murió en Etiopía tras ser apuñalado por la espalda con una espada. El ataque fue ordenado por el rey Hirtaco (o Hirciaco) como venganza porque Mateo se opuso a que el monarca se casara con su sobrina, quien se había convertido al cristianismo. El apóstol fue atacado mientras celebraba misa, de rodillas y con los brazos extendidos hacia el cielo.

 

Tomás

Murió atravesado por una lanza en la India mientras oraba, en una cueva en Mylapore (cerca de la actual ciudad de Chennai), por orden de un rey local opuesto al cristianismo. La forma en la que murió tiene mucho simbolismo, puesto que fue con el mismo instrumento con el que traspasaron el costado de Cristo, heridas que el apóstol pidió tocar para creer en la resurrección.

 

Santiago el Menor

Fue lanzado desde el pináculo del Templo de Jerusalén al negarse a renunciar a su fe en Jesús, y posteriormente apedreado y golpeado hasta la muerte. Se cuenta que al no morir de inmediato, se arrodilló para orar por sus verdugos. Al ver que seguía con vida, uno de los atacantes lo golpeó brutalmente en la cabeza con un mazo de batanero (una herramienta utilizada para tratar telas) hasta causarle la muerte.

 

Judas Tadeo

Fue martirizado y asesinado en Persia mientras estaba predicando (se cree que con un hacha o un mazo). Iba en compañía de Simón el Zelote, y ambos fueron sentenciados a muerte por negarse a adorar a dioses paganos.

 

Simón el Zelote

Según algunas tradiciones, fue martirizado y aserrado por la mitad en Persia, el mismo día que Judas Tadeo.

 

Judas Iscariote

Existen dos textos en la Biblia que se refieren a su muerte. Por una parte, según el Evangelio de Mateo (27:5), Judas se ahorcó en un árbol al descubrirse su traición a Jesús.

Y según los Hechos de los Apóstoles (1:18), Judas compró un campo con el dinero de su traición y, al caer de cabeza, se reventó por la mitad y sus entrañas se derramaron.

 

¿Cuántas de estas muertes conocías?

¡Te escuchamos!

PREGÓN SEMANA SANTA 2026 (por D. JUAN VICTOR PRIETO SANCHEZ)

  

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno se enorgullece de que el pregonero de la Semana Santa de Encinas Reales 2026, sea uno de nuestros hermanos. Por ello y mediante estas palabras, queremos manifestar nuestro más sincero agradecimiento y enhorabuena a a D. Juan Victor Prieto Sanchez , por su maravilloso Pregón de Semana Santa 2026.

¡Qué pregón nos regalaste, querido Juan Victor!

Para siempre resonará el eco de tu voz en nuestros corazones. Muchísimas gracias por hacernos emocionar con tus palabras.

Que Nuestro Padre Jesús Nazareno te guíe siempre en tu camino.

¡Enhorabuena, Pregonero!


Enlace al Pregón íntegro:


LA CORONA DE ADVIENTO: SÍMBOLO DE ESPERANZA Y PREPARACIÓN


Cada domingo de Adviento encendemos una vela que ilumina nuestro camino hacia el nacimiento del Señor.

Como es tradición en nuestro pueblo, los colores de la corona son: morado, verde, rojo y blanco. Estos colores expresan un recorrido interior que nos invita a despertar, confiar, alegrarnos y acoger a Dios. Aunque en muchos lugares se usan tres velas moradas y una rosa (Domingo de la alegría).

Aquí os detallamos un poco más el significado de cada una:

🕯️ Vela Morada – Vigilia
Simboliza el espíritu de vigilancia de este tiempo santo. El Adviento nos llama a mantenernos en vela, con el corazón atento y disponible para el Señor.
«Estad preparados».
Nos recuerda que la venida de Cristo puede sorprendernos en lo cotidiano y que debemos caminar en conversión.

🕯️ Vela Verde – Esperanza
El verde, color de vida, nos conduce a la esperanza. Nos invita a confiar en las promesas de Dios, sabiendo que Él siempre cumple su palabra y renueva lo que parecía marchito.
“El justo vivirá por la fe” (Romanos 1,17).
Esta vela nos anima a caminar con la certeza de que el Señor viene a salvarnos.

🕯️ Vela Roja – Alegría
El rojo simboliza la alegría ardiente por la cercanía del nacimiento de Jesucristo. Es la luz que nos recuerda que el Señor está a las puertas y que su presencia transforma la tristeza en gozo.
“Estad siempre alegres en el Señor” (Filipenses 4,4).
Encendemos esta vela con el corazón agradecido por tanto amor recibido.

🕯️ Vela Blanca – Presencia de Dios
El blanco es el color de la luz y la presencia divina. Esta vela nos prepara para acoger al Príncipe de la Paz, que viene a habitar entre nosotros.
“La paz os dejo, mi paz os doy” (Juan 14,27).
Nos invita a abrir el alma para que Cristo nazca en nuestra vida y la llene de paz.

Os animamos a compartir este tiempo de Adviento con nosotros, fortaleciendo los lazos con nuestro Señor y reafirmándonos en la fe.